SOCIO POLÍTICA


¡COLOMBIANOS! Mis últimos votos son por la
felicidad de la Patria, si mi muerte contribuye
para que cesen los partidos y se consolide
la unión, yo bajaré tranquilo al sepulcro

Simón Bolívar
El Libertador a los Pueblos de Colombia, 10 de Diciembre de 1830


 


QUE CESEN LOS PARTIDOS

 

 

PARTE I:

PARTE II:

PARTE III:

PARTE IV:

PARTE V:

PARTE VI:

PARTE VII:

PARTE VIII:

LOS PARTIDOS O DIVISORES DE UN PAÍS.

EL PAÍS COMO CUERPO INSTITUCIONAL.

VERDAD TEOLÓGICA Y ANCESTRAL.

LA LIBERTAD DEPENDE DE LA EDUCACIÓN Y LA UNIÓN

LA FRAGILIDAD ECONÓMICA INDUCIDA

LA IMPORTANCIA DE REGENERAR LO MAS DÉBIL

EL OBJETIVO DEL ESTADO Y EL MERCADO

LA FUENTE DE LAS RIQUEZAS Y EL PODER

    


QUE CESEN LOS PARTIDOS

 

PARTE I: LOS PARTIDOS O DIVISORES DE UN PAÍS.

EL rol de los partidos políticos debe ser sustituido por la misma sociedad, estos no han llenado las expectativas como intermediarios entre el pueblo y el estado, no han representado eficientemente al pueblo y están muy lejos de serle útil, las pruebas están en los altos porcentajes de ignorancia, incultura, hambre, pobreza, insalubridad, e inseguridad innegables actualmente; como producto obvio de la mala conducta de los representantes del pueblo. La otra prueba es que actualmente no son la oposición ni el oficialismo y mucho menos los partidos políticos, los que dirigen los cambios sociales en Venezuela y Latinoamérica, sino que es el mismo pueblo, el cual debe ya entender que le corresponde dejar de tratar con intermediarios y que le toca a el mismo apersonarse en el estado.

Los partidos se han alejado de los anhelos del pueblo debido a sus contiendas desleales y oposiciones a ultranzas, que rebasan la deshonestidad, llegando hasta comulgar con el terrorismo de izquierda o de derecha, con el único objetivo de evitar beneficios a su nación inducidos por sus contrarios, que puedan ser interpretados por una mayoría como logros individuales y que estos nuevos estándares minimicen la aceptación colectiva de sus organizaciones políticas: por ello siempre desvirtúan todo el trabajo ajeno, es mas llegan hasta opacar, frenar y desdeñar los liderazgos emergentes dentro de sus propios aparatos y, esto lo hacen todos los partidos porque no se consideran parte integrar de un cuerpo, situación degenerativa que lleva a no medir las consecuencias de atraso, deterioro y destrucción del país, decadencia que no les permite tomar en cuenta estos errores cuando trazan sus estrategias e intereses.

Principalmente por esto los partidos han perdido la credibilidad colectiva, a tal punto que con sus malos ejemplos hoy asumen su padrón las organizaciones no gubernamentales, círculos patrióticos, sociedades y los medios de comunicación, con los cuales el pueblo se ha identificado mejor en los últimos años.

Siempre se nos a enseñado que la democracia sin partidos políticos no es democracia, porque estos son los pilares fundamentales de estas, esto es falso, lo que es fundamental en una democracia es el libre acceso a la diversidad de pensamiento y liderazgo en los diferentes estamentos, estos se pueden canalizar ordenadamente a través de la organización comunitaria, institucional o corporativa, de esta manera evitaríamos tantos errores y malas consecuencias como tenemos hoy, sobre todo llegar a tener que luchar con los enemigos mas implacables de un pueblo, como son la subestima y el suicidio, el atentar contra si mismo es especie de una locura o enfermedad nerviosa de un cuerpo o país.
 

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PARTE II: EL PAÍS COMO CUERPO INSTITUCIONAL.

Debemos tener en cuenta la empatía que debiera haber entre el gobierno y el estado, el primero debe ejecutar las políticas del segundo y a este último lo representan las instituciones, entonces el objetivo de todos los venezolanos obliga a fortalecer estas postreras.

Actualmente en su mayoría los gobiernos ejecutan funciones según sus doctrinas partidistas y no según políticas de estado o decisiones emanadas de sus instituciones, por eso el hecho de que el nuevo Concejo Nacional Electoral (CNE) en Venezuela nazca de un organismo que en menor grado es ajeno a los partidos políticos, termina de presagiar el funesto futuro del actual modelo político partidista y representativo, de igual manera vislumbra el nuevo panorama oficial de Venezuela, marcando este hecho un hito que diferenciará la historia de Venezuela, Latinoamérica y el Mundo.

La actual asamblea nacional venezolana carente de productividad, velocidad de respuesta social, calidad legislativa y utilidad; incumbido al sesgo partidista; en su mayoría ni se imagina lo que significará que este nuevo árbitro que va a constituir el moderno estado Venezolano no haya provenido de sus entrañas.

La debilidad de las instituciones vigorizan la ingobernabilidad, por eso la impunidad es el principal mal de las naciones y sobre todo de la situación vigente en Venezuela, el Tribunal Supremo de Justicia se reivindicaría con el excelente desenvolvimiento del naciente CNE. Sitio que al igual que su institución siempre deben estar los venezolanos más probos.

Lo que hemos expuesto hasta ahora obligadamente nos lleva a vislumbrar o exponer a groso modo el futuro cuerpo social y político que se formará cuando cada sector asuma su responsabilidad, tanto individual como agrupada en los niveles que le toque hacerlo y no siga facultando a organizaciones como hasta ahora se ha venido formando.

Es necesario componer un estado que sea un solo cuerpo, con la autonomía federal de cada uno de sus órganos y aparatos, los cuales no deben ser constituidos por partidos o corrientes políticas que representen sesgadamente al pueblo, sino por el pueblo mismo, que delega su voto confederado piramidalmente desde sus bases y llegue desde los estratos mas profundos y débiles de la sociedad hasta los mas encumbrados y fuertes de esta, alternándose esta sinergia o cooperación hasta que se consolide la mejor solución en cada caso.

Con la diversidad comunicacional existente hoy es posible construir esta anatomía, compuesta de conexiones participantes en los diferentes niveles y territorios, su fisiología facilitará la velocidad de respuesta social y la interrelación mancomunada, sin necesidad de costosas elecciones y métodos taimados y engorrosos.

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PARTE III: VERDAD TEOLÓGICA Y ANCESTRAL.

Uno de los grandes problemas que tenemos casi la totalidad de los electores es la imposibilidad de conocer intrínsecamente nuestros representantes políticos, asunto que se diferenciará en una participación piramidal o cooperativa, que inicie sus primeras gestiones desde la familia y las juntas de vecinos y las bases de las instituciones, porque precisamente de allí saldrán los mejores hombres y mujeres que conozca personalmente la comunidad y, en esa misma medida progresiva seguirán siendo reconocidos los diferentes delegados en sus parroquias, municipios, estados, nación y el mundo, participando cada comunidad y delegado de esta con votos confederados en los diferentes horizontes subsiguientes, lo que prestará la velocidad de réplica social y fortalecería a las instituciones. Impulsando este orden la desconcentración territorial y zanjando las traumáticas reformas de estado.

Crear un cuerpo que tenga espíritu de vida en si mismo, para eso fuimos hechos a imagen y semejanza por el Creador, imitémosle, ese es su propósito y debe ser el nuestro, precisamente Cristo explicó en el evangelio según San Mateo capítulo 8 verso 20 que “ÉL no tenía donde recostar su cabeza”, es porque nosotros tenemos que crear ese cuerpo para que ÉL baje su cabeza allí. En este texto la palabra recostar viene del vocablo griego “Klino” que se traduce bajar, inclinar o recostar.

La Biblia además de ser un libro teológico es un texto histórico y cronológico, y como tal presenta principios políticos, en este respecto es necesario referirse al que enseña que: “El que no pueda gobernar su casa menos se atreva hacerlo con un pueblo” 1 de Timoteo capítulo 3 verso 5, máxima que encaja perfectamente en esta tesis que estamos proponiendo, que los gobiernos y representantes del estado o de las diferentes instituciones deben iniciarse desde las bases de la misma sociedad, como es la familia y las juntas de vecinos y diferentes institutos, hasta llegar a las máximas instancias del estado, esto si sería una democracia inclusiva, participativa y protagónica, al contrario de la democracia de los partidos políticos que ha representado al pueblo y no ha sabido ni interpretarlo y lo único que han logrado es dividirlo, enseñando al respecto también la Biblia en el Evangelio según San Mateo capítulo 12 verso 25 que “Una casa dividida no permanecerá”, por eso hemos hecho mención del visionario pensamiento de nuestro Libertador Simón Bolívar, resaltando con el título el clamor ancestral de que cesen los partidos, entonces procuremos constituirnos en un solo cuerpo eficaz y útil, un país que administre a una, la felicidad de todos sus ciudadanos y el mundo.

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PARTE IV: LA INDEPENDENCIA DEPENDE DE LA EDUCACIÓN Y LA UNIÓN.

Polarizadamente siempre se nos ha explicado que nuestro Libertador Simón Bolívar cuando se refirió en este párrafo a los partidos, no lo hacía específicamente a los actuales asociaciones políticas, en parte esto es cierto, porque en esa época no existían tales estructuras sofisticadas que actualmente representan al pueblo, pero si estaban presentes los antecesores o gestores de estas, como el partido de los federales o separatistas que encabezaba Francisco de Paula Santander, ellos defendían la autonomía de las regiones y el partido de los centralistas que anteponía un gobierno central por las carencias y limitaciones de la época, con estos últimos se identificaba Simón Bolívar.


Él cual con lo que no estaba verdaderamente de acuerdo era que las divisiones se llegaran a organizar y fortalecer, para después degenerar en separaciones y guerras internas, como sucedió después domésticamente, en cada una de las naciones separadas de la Gran Colombia; aunque esta situación no fue la norma entre los países Bolivarianos, con salvadas excepciones.


En cada una de las naciones resultantes de la división de la Gran Colombia reaparecieron mejor organizadas y fortalecidas las diferentes subversiones separatistas, adecuándose estas como partidos políticos, llamándose unos conservadores y otros liberales, hasta transformarse pluralmente en los partidos políticos contemporáneos, con paralelismos muy marcados de su origen, es decir, de la época del Libertador.


Semejanzas que se reflejan actualmente en Venezuela, como cuando grupos extremos han declarado sus zonas de operación como territorio independiente de la Republica Bolivariana de Venezuela, provocando o tratando de inducir encuentros cruentos.

Cuando se va a cerrar un ciclo de la historia esta se repite reflejándose retrógradamente en su origen, en este caso no es precisamente con los mismos partidos arcaicos del siglo XVIII; Como eran el de los federales y el de los centralistas, si en las modernas organizaciones políticas vigentes, porque aunque muchos no lo quieran entender, celadamente se persiguen los mismos fines separatistas de sus antecesores del siglo antepasado.

Concluimos que al empequeñecernos tenemos menos visión, cometemos mas errores, confrontamos mayores problemas y somos sin embargo mas dependientes; lo contrario sucede cuando crecemos, adquirimos responsabilidades superiores y comprendemos mejor la necesidad de prepararnos mas para ser realmente libres.

Entonces la unión depende principalmente de la calidad educativa que recibamos todos y nuestra libertad está en manos de las dos anteriores. El objetivo sería que la comunidad llegara a tener la suficiente capacidad para realizar responsabilidades de estado, supervisar a este mismo integralmente, alcanzando también a ser ella la principal planificadora, administradora y contralora de los presupuestos asignados a cada región y el propio país.

Que la educación y la cultura nos preparen a tal punto que no sigamos siendo no obstante manipulados por agentes e intereses ajenos a los de nuestro pueblo. Que no seamos más hojas secas llevadas por cualquier viento para terminar finalmente como combustible de incendios, si no que definitivamente nos convirtamos en un cuerpo vivo y cuerdo, que desarrolle proporcionadamente los órganos y aparatos necesarios entre nosotros, el corazón, el tronco y las extremidades, indispensables para construir el país y el mundo acertado que en el fondo todos anhelamos.

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PARTE V: LA FRAGILIDAD ECONÓMICA INDUCIDA

Habrá en el mundo algo o alguien, interesado en mantener altos niveles de división, pobreza, improductividad, ignorancia e inseguridad en los países subdesarrollados, aunque usted no lo crea es así.

Haciendo un recuento sociológico o evolutivo de la historia universal, resumimos que: en un principio el poder militar era el que sostenía a los grandes imperios; situación que se ilustra en el año 49 a.C., cuando Julio César realizó su famoso paso del río Rubicón después que el Senado romano le prohibiera entrar en Italia con su ejército y con ello se inicia el Imperio Romano, esta supremacía militar fue así hasta que el Emperador Constantino se cristianizó en el año 312 d.C., a partir de allí la hegemonía del imperio no residió en el militarismo si no en la religión.

Eventos subsiguientes como la firma de la Carta Magna por el rey de Inglaterra Juan sin tierra, concesión que se otorgó a los nobles ingleses el 15 de junio de 1215, hechos gubernativos como este iniciaron la transferencia del poder religioso o absolutista al arbitrio político, reafirmándose esto en 1689 con la Declaración de Derechos Inglesa, respecto a la libertad de los súbditos y principios que afirman la preeminencia del Parlamento sobre la monarquía, del mismo modo con la revolución francesa y finalmente con la auto coronación de Napoleón Bonaparte como Emperador en 1804, note que en este suceso el hecho de que Napoleón no permitiera que el Papa Pío VII le colocara la corona, anunciaba el fin de la determinación del destino del mundo por el poder religioso, a partir de allí fue el poder político, el que acordó los hados mundiales.

De esa manera nos explicamos por ejemplo: porque Simón Bolívar siendo el Libertador, y presidente de la Gran Colombia y el máximo jefe del ejercito, en muchas oportunidades aun en contra de su voluntad se sujetó a los designios políticos del congreso neogranadino, como cuando abandonó la campaña del sur y la comisionó al general Antonio José de Sucre, también nos explicamos por que Guzmán Blanco expropia y veja tanto a la iglesia católica a finales del siglo XIX sin mayores inconvenientes, precisamente porque en ese entonces ya no era el militarismo, ni la religión o la santa inquisición quienes marcaban las pautas en las naciones, sino la política.

Con la caída del muro de Berlín en 1989 se desenmascara el nuevo protagonista que estipulará flagrantemente la historia de las naciones: la economía; esta se superpondrá sobre la política, la religión y el militarismo. La crisis económica en la Unión Soviética provocada por intereses externos, fue quien verdaderamente desmanteló esta potencia y ahora retrógradamente no le quita la mirada a los Estados Unidos, son innegables los últimos esfuerzos por parte de este país para solventar sus problemas económicos actuales, tratando de conseguir de cualquier manera oro negro barato.

Los centros económicos mundiales, para asegurar sus ganancias y supremacía en los mercados nacionales e internacionales, requieren obligadamente de esta debilidad socioeconómica en los países subdesarrollados o en alguna potencia enemiga, porque con esta condición se les facilita a los centros financieros mundiales que los estados enclenques acepten sus imposiciones usureras y tratados económicos engañosos, de otro modo los desprovistos no pueden tener acceso a préstamos, reconversiones de deudas e inversiones extranjeras como capitales golondrina o divisas que emigran según el rendimiento de las tasas de interés, y mercadeo de productos extranjeros subsidiados quiebra competencias locales.

La fragilidad económica de una nación tercermundista es conveniente a agentes externos, porque oportunamente la expondría fácilmente a una crisis social y después política, que puede ser inducida y agravada sistemáticamente por acólitos internos, condición latente que es ventajosa cuando el gobierno de esa determinada nación satélite no sea obsecuente, ni tampoco se sujete a imposiciones mercantiles transnacionales, como las del Fondo Monetario Internacional (FMI), el Banco Mundial (BM) y la Organización Mundial de Comercio (OMC). En ese caso para ellos es el momento oportuno de profundizar y dar a conocer la crisis del país rebelde, para que “democráticamente” ese pueblo sustituya al gobierno estorbo.

Esa debilidad y fragilidad tercermundista se traduce en altísimos porcentajes de incultura, engaños, divisiones, improductividad, pobreza, insalubridad, inseguridad etc. Estas condiciones desfavorables también alejan inversiones de corporaciones internacionales honestas, que prefieren los mercados de los países desarrollados por mayor seguridad.

Cuando se investiga y se comprueba esta situación pueden surgir reacciones violentas a causa de la rabia e impotencia, que pueden llegar hasta el extremo de que algunos alcancen a crear organizaciones terroristas que tengan como fin desestabilizar la economía de los países desarrollados.

Ni lo uno ni lo otro se debe justificar, y no significa eso que seamos tibios o ni-ni como nos llaman ahora. Sino que simplemente nunca debemos aceptar bajo ninguna premisa daño alguno a inocentes o terceros para alcanzar nuestros propósitos. Si primeramente fundamentamos esa conciencia responsable en nosotros, estaremos aptos para componer o formar parte de un cuerpo cuerdo, que anhele el deseo insepulto de nuestro Libertador Simón Bolívar, el de la felicidad de la patria.

Para esto primero tenemos que consolidar la unión, aunque usted tampoco le convenza lo siguiente, hoy los venezolanos estamos mas unidos, lo demuestra el hecho de que solo dos tendencias políticas, como la del oficialismo y la de la oposición son las que marcan la vida republicana en este momento. Ahora si solo meditáramos en los mejores intereses de los países tercermundistas como nuestra nación, estoy seguro que nuestro últimos votos serían para poner fin a la fragilidad socioeconómica que nos afecta, seria una buena causa para iniciar la plena unión, estoy convencido también que allí lo estamos esperando a usted todos los ni-ni. Porque no somos subdesarrollados por incapaces sino precisamente por falta de unión.

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