SOCIO POLÍTICA


QUE CESEN LOS PARTIDOS

 

PARTE VI: LA IMPORTANCIA DE REGENERAR LO MAS DÉBIL

La economía es un factor esencial para que el ser humano cristalice su independencia o libertad, del éxito de esta dependen aun los grandes países desarrollados, actualmente para la economía no es obligatorio el grado de tecnología o modernización de un país, asunto que se explica hoy con la lucha librada entre el mundo tecnócrata y el mundo energético.

Sus modelos en el mundo han sido patriarcales o paternalistas, después absolutistas y despóticas, latifundistas, mercantilistas, liberalistas, estatistas o comunistas y ahora neoliberalistas, todas han fracasado y las demostraciones de sus desgracias las encontramos desde la historia antigua hasta la contemporánea y son muy evidentes sus testimonios actualmente.

El sello del fracaso del neoliberalismo será el cercano derrumbe de la economía estadounidense, por consiguiente la perdida de su supremacía en el mundo, debido a que no existe acorazamiento ni modo persuasivo que los proteja de las consecuencias funestas de sus políticas de intervención en países tercermundistas, sobre todo de los fundamentalistas y de la abstención inversionista internacional y local por temor a los primeros. A pesar de que Norteamérica y los países desarrollados hallan unipolarizado a su favor los beneficios del neoliberalismo y muy a desazón de la interdependencia tercermundista.

La economía que conviene tanto a los países desarrollados como a los subdesarrollados es la que se escribe con H, donde la dignidad de todos los seres humanos debe ser primordial, donde todos debemos ser el factor más importante, el agente de equilibrio entre la economía de estado y el mercado privado. Aunque para muchos esto es una utopía, lo dejará de ser cuando estos modelos económicos terminen de llevarnos a una inevitable encrucijada, donde las mayorías obligadamente tengamos que decidir nuestro buen destino.

La economía humana es la Heconomía, la de cuerpo, jamás nosotros intentaremos ni descuidaremos ningún daño en nuestro propio cuerpo, salvo que nos domine la locura. Pero mientras seamos amantes de la verdad y de la buena calidad educativa e informativa, la cordura nos abrazará.

La economía de cuerpo es la que atenderá de manera involuntaria las necesidades mas prioritarias en nuestra sociedad, a tal punto que a la medida que esta rehabilite por instinto de conservación lo mas deficiente en ella, en esa misma disposición introducirá en el campo intelectual y productivo a toda esta población que antes era un factor de resta y ahora regenerada sumará exponencialmente en el desarrollo del país, porque el agradecimiento de su rescate lo considerará impagable, aunque haya sido una consecuencia de los erróneos modelos económico hasta ahora conocidos.
Por tanto no nos extrañe que esta avalancha de rescates sea la que determine finalmente el destino de la historia mundial y empecemos a depender de sus pequeños órganos y grandes aparatos productivos. No es casualidad que en el mismo año 1989 con la caída de los muros de Berlín diez meses antes ocurrió en Venezuela una explosión social, es decir, en ese mismo año cuando se desenmascara la economía como factor determinante de los destinos de los pueblos, también surge precedentemente la manifestación espontánea de las muchedumbres, protestando y intentándose cobrar las consecuencias de la depredación del mercado mundial.

La razón inicial de los impuestos en la historia, era con el objetivo de atender e invertir en lo más deficiente del reino, ese mismo sentido es el que tiene y deben tener los diezmos en las iglesias y las colaboraciones en las diferentes organizaciones. Pero que se ha hecho, si no invertir en lo eficiente, en lo mas seguro, donde cada ves nos acercamos a una saturación minoritaria de privilegiados, pero a merced de la creación de mayorías ignorantes, ávidas, hostiles y rapaces, consecuencia de la cultura que hemos aupado y desarrollado, deberíamos avergonzarnos de esto.

La Biblia dice en el libro de Proverbios capítulo 19 verso 17 “A Dios presta el que da al pobre, y el que ha hecho bien, se le volverá a pagar.”, también Jesús dijo en el evangelio según San Mateo capítulo 6 versos del 19-21 “No os hagáis tesoro en la tierra, donde la polilla y el orín corrompen, y donde ladrones minan y hurtan; sino haceos tesoros en el cielo, donde ni la polilla ni el orín corrompen, y donde ladrones no minan ni hurtan. Porque donde esté vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón.”, de esta manera entenderemos fácilmente como podríamos darle prestado a Dios o hacernos tesoros en los cielos.

Esta conducta nos promete mejores ganancias, empecemos a invertir en este negocio, donde Dios asegura buenos intereses y protección financiera, Cristo documentó que esta era la economía mas segura del mundo, también de regalía nos ofrece la felicidad que tanto anhelamos cuando enseña que nuestro corazón estará allí, cuando se habla del corazón se habla de amor y Dios es amor, el amor implica unión y responsabilidad: si nos unimos, no como hermanos, porque lo mas probable es que terminemos peleando, sino como un cuerpo, de esta manera tan sencilla se resumirían los grandes retos sociales, económicos, políticos, religiosos y militares.

Del mismo modo en el libro de Proverbios capítulo 29 verso 7 dice “Conoce el justo la causa de los pobres; Mas el impío no entiende sabiduría”, precisamente eso es lo que ha demostrado la gran mayoría que ha tenido la responsabilidad de guiar los destinos de la humanidad; su falta de sabiduría o falta de conciencia: Esta vendría a ser la mejor manera de salir del caos, la unión sincronizada de todos los elementos que dispongamos y podamos fomentar para regenerarnos, cuya estructura de conocimiento, inteligencia y fuerza consolidada, tendría como fin alcanzar la verdad, de allí la justicia, con esta la paz, y de ella la comunión o interrelación entre unos y otros, para fomentar el orden y la seguridad.

Inicio


QUE CESEN LOS PARTIDOS

 

PARTE VII: EL OBJETIVO DEL ESTADO Y EL MERCADO

El capitalismo critica al comunismo por su intervención en el mercado, pero el capitalismo subrepticiamente hace lo mismo, sea desde el estado o desde fondos monetarios mancomunados. Los hechos que empezaron a marcar la división de la historia entre el liberalismo clásico y lo que después se definiría en la década de los setenta como neoliberalismo; fueron, el keynesianismo o progresismo vs el monetarismo del mercado, estos hechos empezaron con la depresión económica en la década de 1930, donde el gobierno norteamericano tuvo que intervenir en el mercado para reactivar su economía; aumentando el gasto publico, bajando las tasas de interés y los impuestos, subsidiando a los productores y los bienes básicos de la ciudadanía.

Precisamente por eso Franklin Roosevelt gano tantas elecciones, pero aquí el capitalismo tuvo que usar los postulados del comunismo para no perecer, a este intervencionismo del estado en el mercado privado se le llamaron políticas Keynesianas, pero a raíz de la crisis energética de la década de 1970 se impusieron sobre estas las políticas monetaristas que se llamaron neoliberales. Para ambas su talón de Aquiles siempre ha sido la inflación, por su emisión constante de dinero, política que es la esencia del monetarismo.

Contrapuestamente está la naturaleza del cooperativismo que reduce los gastos de consumo y se beneficia de la obtención mancomunada de materias primas y del control de los medios de producción, donde no hay asalariados sino socios, por consiguiente máximo rendimiento y futuramente participación de mayorías, lo cual las constituirá en las mejores fuerzas motoras de la economía, aun mayores que el gobierno y el mercado privado; cuando a esto se le sume la Interrelación comunitaria y el intercambio comercial y cognoscitivo entre si, de hecho, disminuirá la emisión de dinero o oferta monetaria por parte del estado y por consiguiente la inflación; situación que vendría a compensar el gasto publico realizado por el estado en procura de la reactivación económica y se solucionaría así el problema que es irresoluble para el neoliberalismo, sobre todo en los países subdesarrollados donde abunda la energía como el petróleo o donde se alterne eficientemente esta.

El concepto del neoliberalismo en si es bueno, porque si cada país produce bienes en los que tiene ventaja absoluta a menores costes, al final todos los países nos beneficiaríamos de las importaciones y las exportaciones; pero resulta que los países capitalistas aunque eliminan las barreras arancelarias activan otras mas abruptas para los países débiles: como regulaciones internacionales sobre higiene y seguridad, códigos deontológicos y políticas impositivas que al final obstruyen la entrada de productos nacionales al comercio internacional; además, subsidian su producción y disminuyen los costes en la mano de obra, aprovechándose de la situación ilegal y la necesidad de inmigrantes en su países desarrollados y de los altos índice de pobreza en otros países donde instalan sus fabricas.

También procuran obtener precios irrisorios de materia prima originaria de países subdesarrollados; lo logran aprovechándose de las crisis provocadas por deudas externas provocadas por la incompetitividad de los mercados menores, ofreciendo prestamos e inversiones que mayormente no van destinados a la creación de nuevos empleos, sino a operaciones de fusión y adquisiciones que aumentan el desempleo y la superproducción estancadora, también bajo amenazas de transferencias de capitales que desbancarían reservas internacionales, bloqueos económicos, inducción de cambios de gobiernos y hasta intervenciones militaristas.

Todo esto con el objetivo de producir bienes a muy bajos precios que no tengan competencia y finalmente quiebren las empresas que puedan convertirse en sus futuras emuladoras, sean privadas o publicas, para luego comprarlas a muy bajo precio o privatizarla a sus redes, y poco a poco monopolizar el mercado nacional y así finalmente imponer los precios y servicios que mejor les parezca, frustrando a la ciudadanía.

Entonces lo único que aparentemente es bueno del neoliberalismo es su concepto, porque de la manera real y vigente como funciona en el comercio internacional no impulsa el crecimiento de una economía subdesarrollada, sino que la debilita mas para finalmente transferir flagrantemente su mercado.

Un gobierno responsable no puede abrirle así las puertas a un mercado mundial, tampoco eliminarle las barreras arancelarias, puntualmente debe ejercer sus controles hasta que se mejoren las condiciones comerciales internacionales y los contextos de producción nacional; aquí valdría el dicho, lo que es igual no es trampa, el gobierno nacional debe promover la educación industrial y empresarial, la inversión local, el subsidio, el cooperativismo, la baja de las tasas de interés e impuestos, incrementar el gasto publico pero no anárquicamente, sino orientado al fortalecimiento de la producción nacional y la baja de costes.

Esta intervención de manera gradual del estado en el comercio local debe concentrarse en lograr una madures comercial de sus nacionales, para que compitan libremente en mercados internacionales a la par; es decir áreas de libres comercio entre países con igualdad de condiciones, que luego promuevan fondos monetarios que tengan como fin estabilizar la balanza de pagos de sus países mas débiles e invertir macro económicamente y no constituirse en dictadores como el Fondo Monetario Internacional (FMI).

Tenemos que terminar de concluir con lo que nos desune, no se trata de casarse con la oposición o el oficialismo, ni tampoco de ser capitalista o comunista, ellos mismos se permutan: sino de llevar a cabo verdaderos cambios que promuevan el emprendimiento y la creatividad en todas las clases sociales, sobre todo en las populares que son mayoría, a través de cursos y talleres que rescaten de la ignorancia y el engaño en que nos han inducido los deseosos de nuestra economía.

Habilitar las colectividades al mercado productivo e intelectual vendría a ser el activo más importante de un país, la libertad que nos brinda el confort endeudado es más subordinada y esclavista que la que entrega la situación caótica.

Inicio


QUE CESEN LOS PARTIDOS

 

PARTE VIII: Y CONCLUSIÓN

 

LA FUENTE DE LAS RIQUEZAS Y EL PODER


Siempre se nos han enseñado que el objetivo de la economía es la administración eficaz y razonable de los bienes y, que la riquezas se consideran según la cantidad de pertenencias que poseamos y del modo en que las sepamos incrementar, a través de la eficiente producción y distribución; también que cuando se trata de dinero o valores solo hay que saber el mercado bancario o bolsa que reintegren mayores ganancias y seguridad.

Pero lo que no se nos ha explicado bien es de donde vienen las riquezas, quienes sin percatarse las han tenido siempre y menos aun han hecho un uso racional de ellas: todo bien que poseamos y deseemos incrementar tiene que obligadamente existir para ello o se debe crear quien lo necesite y quien lo pueda consumir, sin esta fase primaria no se puede llevar a cabo el despojo a las mayorías o el inicio de la acumulación de las riquezas.

Por eso los que hasta ahora han determinado la historia universal no han tenido como objetivo o predica evidente los bienes, sino que han usado como medio la anhelada felicidad que desean los pueblos, argumento que han usado para cautivar a los que la necesitan, por ello es que siempre es el vulgo quien ha terminado siendo mas despojado por el militarismo, la religión, la política y la economía; depredadores que saben perfectamente que sin cautivar primero la gente no podrán acumular mas la riquezas y eternizar su señorío, porque las mayorías son las que siempre han tenido las riquezas y el poder.

Entonces el verdadero objetivo de la economía y de los que hasta ahora han determinado la historia no son los bienes, sino la administración eficaz y razonable de la gente; actualmente esto se traduce en el moldeo de la opinión publica; se logra a través de la información polarizada o sesgada del bando mediático de derecha o de izquierda, y tiene como objetivo si es necesario provocar el apasionamiento desmedido contra sus mismos intereses, degenerando esta situación en un fanatismo ridículo, por que de allí es de donde siempre han emanado la riquezas, y en la medida que se idiotice o eufórice a un pueblo en la aceptación o rechazo de una idea, en esa misma medida se asegura la buena conducta del mismo ante el próximo despojo.

Después que esta gente zombie descubra la estafa y al sentirse manipulada, la mayoría no tendrá la honestidad, ni la responsabilidad, ni la fuerza suficiente para reconocerlo, situación sencilla de entender por nuestra cultura, donde muy pocos reconocen o admiten que han actuado torpemente en lo que era indispensable y oportuno actuar acertadamente, y menos aun lo harán en las desventajosas e irrisorias condiciones en las cuales quedan después de haber sido usados. Por cierto, esta es la principal causa de la abstención electoral.

Ahora surge la pregunta de las mil lochas, si los pueblos siempre han poseído la fuente de las riquezas, ¿por que no han vencido y que diferencia se ha suscitado y repetido en el transcurso de la historia entre dominantes y dominados?: la corporación y culturización del reinante y, la división e ignorancia o manipulación del subyugado; lo primero asegura la riqueza y el continuismo; lo segundo determina el genocidio intelectual y físico del ser humano en desventaja, es decir, la exclusión darwiniana o la pobreza .

El mensaje de cesen los partidos no intenta detractar las ciencias políticas, sino que dejemos de ser victimas de una representación o de otra, que no sigamos siendo usados como marionetas, para que no terminemos finalmente siendo el hazme reír y los lucradores de los que verdaderamente nos dividen y debilitan, es necesario que con nuestros propios pensamientos, creencias, profesiones y diferencias, nos integremos como un cuerpo, porque precisamente esa suma y diversidad de pequeñas y medianas cosas son las indispensables para conformar la organización y motorización de una corporación: lo que mas se le parece a lo que estamos intentando explicar es la conformación de una corporación cooperativa, no tan solo de bienes y servicios, sino que también se lleguen a integrar redes educativas, de seguridad, de regeneración y de ciencias políticas.

No pocos desprecian el cooperativismo, comparándolo con la estabilidad de grandes empresas y corporaciones actuales para disminuirlo, por ahora serán células de base que no llenan los niveles de competitividad vigente, pero vislumbremos que de células se componen órganos y de estos aparatos y sistemas que pueden integrar un cuerpo o corporación; contra un gigante concebido y educado de esta manera no hay gobierno ni mercado privado que pueda superponérsele, por su cogestión y autosustentación. Esta es la tercera vía o camino intermedio entre la libre empresa y el socialismo.

Por eso hoy no pueden ser más vigentes las palabras de nuestro Libertador Simón Bolívar, que cesen los partidos y que se consolide la unión.

Muchas gracias por su seguimiento y atención.

Lucas J. Blanco Acosta
lucasblanco@cronicabiblica.com

 

Inicio


<- Anterior